Presentacion del libro «La cara oculta del Baby Futbol»

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La Liga de Futbol de Paysandú Capital nos ha acercado la presente invitación en el marco de los festejos de los 105 aniversario y a su vez invita a los interesados en el futbol infantil en especial a los que trabajan o dedican su tiempo en el Baby Futbol a participar en la presentación del Libro «LA CARA OCULTA del BABY FUTBOL» expuesta por su autor, el Sr. Jorge Señorans (quien es periodista) el cual realizará una charla sobre el tema, ahondará someramente en la problemática del asunto y sus diversas situaciones. La charla será el Viernes 26 de Agosto a las 20 horas en Casa de Cultura (Leandro Gomez y Luis Batlle Berres) y están invitados los dirigentes en general como también los directivos y Papas INVOLUCRADOS en el «universo» Baby Futbol. La entrada es libre y gratuita. Se ruega puntualidad.

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invitacion

“Cargan con nuestros dioses y nuestro idioma, nuestros rencores y nuestro porvenir…”, Joan Manuel Serrat.

A continuación reproducimos una nota que se le hizo a Señorans en el portal .Montevideocom el cual es un adelanto de la rica tematica que expondrá el mismo la cual segun nos han comentado es muy atrayente e interesante:

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¿Cómo surgió la idea de escribir este libro?

La idea surgió en distintas charlas con familiares y amigos. Quien no tiene un hijo, tiene un nieto o un sobrino vinculado al baby fútbol, y ahí me empezaron a llegar historias de las situaciones que se vivían en el fútbol infantil, de todo lo que pasa alrededor de los niños, y yo recordé una serie de notas que había publicado sobre este tema en El Observador que habían generado un poco de polémica y ahí me fue picando en la cabeza la idea de meterme a realizar una investigación.

En el libro manejás el concepto de “infancias hipotecadas por una esperanza”. Rubens Navarro, uno de los entrevistados, comenta que en la mayoría de casos se buscan niños por debajo de la media del estrato social. Este dato no es gratuito…

Justamente las personas a las que entrevisté me hicieron llegar a la conclusión de que muchos de los que van a captar chiquilines para tratar de fomentar su negocio se aprovechan de las carencias económicas de las familias. Se busca deslumbrarlas con propuestas de todo tipo; me he encontrado con un universo muy variado, desde ofrecer zapatos de fútbol al niño hasta empleo para los padres, electrodomésticos, surtidos de supermercado… En muchos casos, por no decir en la mayoría, se trata de sacar provecho de la vulnerabilidad.

En esa línea, el libro tiene muchas anécdotas. Por poner un ejemplo, la del pequeño Mario Piñeyro, que con 11 años Juventud de River se lo llevó a cambio de una bicicleta. ¿Imaginaste al arrancar la investigación que la olla que se iba a destapar era tan grande?

No. La verdad, no. Me sorprendí de que me contaran que un niño de 10 años tiene representante. Me sorprendí de que el padre de un chiquilín le diga a un entrenador: “Si me das seis chapas, el botija va a jugar a tu cuadro”. Me sorprendí de que haya algunos captadores —porque no todos son malos, obviamente— le propongan a un entrenador: “Mirá que si este chiquilín va a mi club, te prometo que mañana vos vas prendido en el porcentaje de un futuro pase”. En definitiva, como me lo cuenta el propio Enzo Scorza, los tratan como si fueran mercancía. Es duro decirlo porque estamos hablando de niños.

Luis Morales, un hombre que sabe mucho del ambiente, habla en tu libro sobre el fracaso. Porque si bien hay niños que llegan al fútbol profesional, la gran mayoría no lo consigue. ¿Qué pasa con ellos?

A mí me surgió la inquietud justamente de preguntar, no por el 0,14 % de jugadores que todos endiosamos y que los niños tratan de imitar, sino por la inmensa mayoría que no llega. Me encontré con respuestas crueles… Más de uno me dijo: “¿Sabés a quién le importa aquellos que no llegan? A nadie”. Ahí entramos después en otra problemática: la familia que se embarca en conjunto en ese sueño y empieza a picotearle la cabeza al chiquilín con “Mirá que vos tenés condiciones. Vas a llegar”, y es como que se invierten los roles, el chiquilín pasa de ser “el hijo de” para que todo su entorno pase a identificarse como “la novia de” o “los padres de”. Obviamente ese niño carga con una mochila que en edades de jugar, como dice Tabárez, que ni siquiera debería existir la tabla de posiciones en el Baby Fútbol, ya está metido en una ola que lo empieza a desbordar.

Acabás de mencionar a Tabárez. En el libro hablan jugadores, directores técnicos, empresarios, también psicólogos… Al leerlo me dio la impresión de que, de una forma directa o indirecta, todos estamos involucrados.

Sí. Porque el movimiento este abarca a 60.000 niños, entonces multiplicalo —porque esos niños no van solos— por el padre, la madre, los tíos, el hermano… Es un movimiento social impresionante.

Figuras importantes del medio local e internacional surgieron del baby fútbol (Rolan, Amaral, Valverde, Recoba, entre otros). Según los testimonios que recogiste, ¿el paso por el baby fútbol influencia en la clase de jugadores que llegan a ser de adultos?

Te voy a responder con lo que me dijeron dos personas. Una fue Eduardo Mossegui, consejero de ONFI (Organización Nacional de Fútbol Infantil), que me dijo: “El día que me traigan un jugador de fútbol de Primera División que salió de una escuelita de fútbol, ahí empezamos a hablar de manera distinta”; él cree que la inmensa mayoría salieron del baby fútbol, no conoce casos de jugadores que hayan salidos de una escuelita de fútbol.

Y después Tabárez, por ejemplo, me dijo que él no se imaginaría cómo serían las selecciones nacionales sin el aporte que da la práctica del baby fútbol. Él entiende que la raíz del problema, cuando se convierte en un negocio, es cultural y social, pero el aporte es fundamental: aprender a convivir en un grupo, el compañerismo, la solidaridad en la cancha…

A pesar de que el libro muestra la cara oculta, también refleja el lado amable, el esfuerzo sincero de algunos porque los niños no dejen de ser niños. ¿Hay esperanza de vencer al “lado oscuro”?

Sería muy injusto si no destacase todo el lado bueno porque hay gente que se sube a una moto y va a los cantegriles a buscar chiquilines para llevarlos a entrenar, y si ellos no se preocuparan quedarían en la calle. Algunos cumplen el rol hasta de padres y psicólogos. Respecto a si hay esperanza… A mí me deja la sensación de que va a ser muy difícil, por una simple conclusión; te dicen: “Si no voy yo, me lo va a llevar otro”. Está planteado así. No digo si está bien o mal, porque yo simplemente presenté la investigación, pero me pongo en el lugar del que vive en una situación económica sin empleo, tiene que pagar el alquiler y no puede y le llega alguien con una oferta por su hijo… ¿Qué hace? Se generan muchas puntas. Pero yo no soy quién para juzgar, por eso en la investigación me paré en la posición de no opinar sino limitarme a preguntar.

Se explican muchas cosas pero se percibe que la gente sabe más de lo que cuenta. ¿Tuviste miedo al publicarlo de las posibles represalias?

Tengo que admitir que en un momento sí, podía recibir algún llamado. Porque te empezás a meter en el tema y te empiezan a llegar bombardeos de todos lados. En un momento me sentí metido en un laberinto del que no podía salir. Entrevistaba a uno y me mandaba a hablar con otro, y ese me mandaba a otro. Me decían: “Andá a hablar con este que está de vivo y me robó a tal jugador”. Además ya ahora me empezaron a llegar más cosas, más denuncias, a partir de esta investigación.

Amenazas, soborno, robo de jugadores… ¿Esta investigación puede resultar una ventana para abrir los ojos de la gente?

Pecaría de soberbio decirlo yo porque la verdad no fue mi intención cuando lo escribí transformarlo en nada… Pero te voy a responder con lo que me dijeron algunas personas que lo leyeron, una simple frase: “Me hiciste pensar”.

¿Qué le dejó a Jorge Señorans conocer la cara oculta del baby fútbol?

Muchas cosas. Primero: la satisfacción del deber cumplido, de llevar adelante un trabajo de investigación que creo que es bastante completo. Segundo: disfrutar al escribir, que para quienes nos gusta escribir y hacer periodismo está bueno. Y en tercer lugar la satisfacción de las repercusiones que me llegaron con el libro, ese elogio que te digan: “La verdad, con este libro me hiciste pensar”, eso para mí ya es mucho.

Montevideo Portal | Lorena Zeballos
lorena.zeballos@montevideo.com.uy
Montevideo Portal
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senorans-500Jorge Alejandro Señorans San Martín

Montevideo, 1969. Ejerce el periodismo desde 1987, ha trabajado en la emisora Ciudad de Montevideo, radio Imparcial, radio Sport, Carve, Del Plata FM, en medios escritos comenzó en El Diario y desde 1993 trabaja en el diario El Observador.

Ha sido coautor de varios libros: Damiani, el Contador, una biografía de José Pedro Damiani; Un tipo auténtico, una biografía de Juan Ramón Carrasco; Un siglo de pasión, sobre el centenario de Central Español; Danubio marca registrada; En oro y blanco, sobre la historia de Bella Vista; Héroes del silencio, sobre la historia de la Federación Uruguaya de Natación.

En 2014 publicó Son cosas del fútbol, donde, acompañado por las fotografías de Martín Cerchiari, logra que el lector sienta, viva y conozca historias de fútbol, historias de hombres que por primera vez salen a la luz.

Informe: fhasa para H.D.
Fuente: Liga de Futbol / Montevideo.com y Editorial Fin de Siglo.
Foto de portada: Tapa del libro aludido.
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