admin 29 junio, 2014

Colombia le ganó 2:0 a Uruguay, en partido que se disputó en el estadio Maracaná de Río de Janeiro, por los octavos de final del Mundial Brasil 2014. Uruguay regresa dignamente a casa, luego de jugar un partido aceptable donde tuvo cinco minutos fatales que permitieron el segundo gol de Colombia. A los celestes los venció la FIFA y el Tribunal de Disciplina con la absurda sanción a Luis Suárez.

Egidio Arévalo Ríos y "Cebolla" Rodríguez con la tristeza pintada en sus rostros. Se terminó el mundial para Uruguay.

Escribe: Atilio Garrido / Fotografías: Fernando González (enviados especiales)

No es una excusa para justificar la caída. Es la realidad, que no puede ser ocultada, ni dejar de mencionarla en forma contundente. Con Luis Suárez en la cancha, comandando el ataque de Uruguay, el partido hubiera sido otro, totalmente distinto. Su ausencia, originada por una actitud absurda e irreverente de la FIFA, facilitó y fue determinante para que Colombia continúe adelante en la Copa del Mundo y Uruguay vuelva a casa. ¡Así de claro, simple y terminante!

Esta afirmación precedente, debe ir acompañada de otra importante. El equipo uruguayo brindó esta noche en Maracaná, una exhibición acorde con su prestigio y trayectoria. Desplegó un acertado planteamiento táctico, repitiendo la estrategia que le brindó excelentesresultados ante Inglaterra e Italia. A tal extremo resultó eficaz su propuesta, que en la primera etapa Colombia no generó situaciones de gol. Sus hombres de punta, Teófilo Gutiérrez y Jackson Martínez, no tomaron contacto con la pelota. Sus medios no aparecían. Su estrella, James Rodríguez, perfectamente controlado por Álvaro González, no tomaba contacto con el esférico. Cuando James Rodríguez recibió una, producto de un defectuoso rechazo de cabeza de “Palito” Pereira, la bajó con el pecho y le pegó de media vuelta, sin dejarle picar, convirtiendo un golazo, en acción donde el golero Muslera estuvo remiso.

Antes y después de esa incidencia, en la etapa inicial, Uruguay controló el juego de Colombia. Una vez en desventaja los celestes se lanzaron al ataque en el último cuarto de hora, generando algunas (pocas) situaciones ofensivas, donde comenzó a notarse la ausencia de Luis Suárez.

El arranque del segundo tiempo mostró a Uruguay “desenchufado”. El equipo tuvo cinco minutos fatales. Perdió las marcas. Colombia salió a todo vapor, atacando por la derecha explotando las virtudes del puntero Cuadrado. A diferencia de lo ocurrido en la etapa inicial, donde el atacante fue controlado por Alvaro Pereira y Martín Cáceres, en este arranque a toda máquina de la etapa complementaria, la ofensiva colombiano superó a Uruguay alcanzando el segundo gol.

A partir de entonces nació otro partido. Oscar Tabárez movió atinadamente los hombres de reserva. Uruguay pasó a dominar el juego. Colombia se replegó definitivamente, exhibiendo acciones destinadas exclusivamente a dejar transcurrir el tiempo. Hizo tiempo, se replegó, jugó con el resultado a favor.

Uruguay dispuso de varias incidencias peligrosas. Se encontró con la muy buena actuación del golero David Ospina. Sin embargo, en este segundo tiempo la ausencia de Luis Suárez se agigantó. Los celestes progresaron en la cancha atinadamente, con criterio y capacidad. Lo intentaron con jugadas hilvanadas, tocando la pelota y, a veces, con centros al área. Fue entonces, que la ausencia de Suárez se hizo imposible de llenar. Careció el equipo de ese “algo”, ese “ángel” que tiene Luisito para recibir la pelota, protegerla, cuidarla, pelearla y, cuando encuentra el hueco justo, pegarle con inusitada fuerza para mandarla a guardar.

Los celestes se van de la Copa del Mundo luego de una digna exhibición de entereza y lucha, a la que le faltó la pincelada del genio. La FIFA y su Tribunal de Disciplina fueron los que ganaron este partido. Uruguay no perdió frente a un equipo de Colombia que dejó de ser la máquina que goleó y brindó brillantes exhibiciones ante débiles equipos delante de los cuáles se floreó en la fase de grupos, deleitando con sus toques y habilidades. Los celestes de Tabárez plantearon un gran esquema ante este equipo colombiano que bajó notoriamente su rendimiento. Que fue amarrete en la exposición de fútbol químicamente puro, porque el despliegue táctico y el juego de Uruguay lo maniataron.

En síntesis, no cabe ninguna duda. Colombia no venció a Uruguay. Los celestes fueron derrotados por la FIFA y su Tribunal de Disciplina, quienes se estarán regodeando en los lujosos salones del Copacabana Palace o el Sofitel, brindando con champagne, mientras todo un pueblo –el nuestro, el uruguayo-, se retuerce de bronca y dolor ante la injusticia de una resolución absurda que logró su objetivo. ¡Sacar a Uruguay de la Copa! Como lo afirmé en una crónica anterior, analizando la sanción a Luisito: ¡le pegan al lechón para lastimar a la chancha!

MUNDIAL BRASIL 2014 / OCTAVOS DE FINAL

URUGUAY 0:2 COLOMBIA

Cancha: Estadio Maracaná de Río de Janeiro. 

Juez: Björn Kuipers. Líneas: Sander van Roekel y Erwin Zeinstra (Terna de Holanda). Cuarto árbitro:Svein Moen (Noruega).

URUGUAY: Fernando Muslera,  José María Giménez, Diego Godín, Martín Cáceres, Maximiliano Pereira, Alvaro Pereira (52′ Gastón Ramírez), Alvaro González (66′ Abel Hernández), Egidio Arévalo Ríos, Cristian Rodríguez, Diego Forlán (52′ Christian Stuani) y Edinson Cavani. Director técnico: Oscar Tabárez.

COLOMBIA: David Ospina, Camilo Zúñiga, Cristian Zapata, Mario Yepes, Pablo Armero, Abel Aguilar, Carlos Sánchez, Juan Cuadrado (80′ Fredy Guarín), James Rodríguez (84′ Adrián Ramos), Jackson Martínez y Teófilo Gutiérrez (67′ Alexander Mejía). Director técnico: José Pekerman.

GOLES: 28′ y 50′ James Rodríguez (C).

Tarjetas amarillas: 54′ José María Giménez (U), 77′ Diego Lugano (U), 78′ Pablo Armero (C).

Fuente tenfield digital

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