admin 17 noviembre, 2018





Las lesiones de rodilla son muy comunes en el fútbol. Los súbitos cambios de dirección, las frenadas, aceleraciones, e incluso la incorrecta postura al aterrizar ponen una enorme tensión en ellas que pueden producir una lesión, o ir poco a poco afectando la articulación. Añade a esto las condiciones del campo, del clima y del equipamiento, y tendrás una idea de porqué esta lesión es tan común.

Anatomía

La rodilla es la articulación más grande y más compleja del cuerpo humano. Allí convergen tres huesos: El fémur, la tibia, y la rótula, que se ubica en el frente de la articulación y básicamente le provee de protección.
Además hay cuatro ligamentos principales que conectan hueso con hueso, y ayudan a mantenerla estable.

Ligamentos colaterales: Estos se encuentran a los lados de la rodilla. El Ligamento Colateral Medial (MCL) se ubica en el lado interno de la rodilla, y el Ligamento Colateral Lateral (LCL) en el lado externo. Estos controlan el movimiento hacia los lados de la rodilla y la protegen de movimientos inusuales.

Ligamentos cruzados: 
Se ubican en el interior de la rodilla cruzándose formando una “X” con el Ligamento Cruzado Anterior (ACL) al frente, y el Ligamento Cruzado Posterior (LCP) por detrás.

Ligamento Cruzado Anterior

De los ligamentos cruzados, el anterior (ACL),  es el más propenso a dañarse. La mayoría de las lesiones en el ACL ocurren sin que haya contacto externo con la rodilla, lo que indica que estas lesiones son más bien por movimientos anormales que por traumatismos directos.

Un estudio que analizó videos de jugadores sufriendo lesiones en el ACL reveló que el 73% de estas lesiones ocurrían cuando el equipo contrario tenía el balón y el jugador estaba defendiendo. La actividad que mayor incidencia tenía en este tipo de lesión era al trabar en un quite de balón (51%), y al cambiar bruscamente de dirección (15%).

Prevenir, mejor que curar

Muchos estudios indican que una minuciosa entrada en calor antes de los entrenamientos y partidos reduce efectivamente el riesgo de lesiones en todo el cuerpo, y especialmente, en las rodillas. Se debe combinar esto con un programa semanal de prevención de lesiones que incluya entrenamientos de equilibrio, de pliometría, entrenamiento neuromuscular, de flexibilidad, movilidad y fuerza.

 

Asegurarte de hacer trabajos de prevención y educarte en las formas más comunes en las que puedes lesionarte es fundamental para mantenerte sano y fuerte en el campo.

Si ya es tarde para prevenir…

No hace falta decir que si ya sufres de una lesión de rodilla (o cualquier otro tipo de lesión), debes trabajar con un profesional de la salud y terapeutas de rehabilitación para asegurarte que volverás al campo de la manera más segura posible.
Sin embargo, en el siguiente video encontrarás once ejercicios que te ayudarán a ir fortaleciendo poco a poco tu rodilla. Préstale mucha atención a tu cuerpo y no lo fuerces más allá de lo que te permita. Y atento, que si la lesión es muy reciente, debes reposar totalmente hasta que se reduzca la inflamación, durante al menos cuatro semanas.

Por Pedro Gallo. Fuente bitbol.la

Deja un comentario.

WP Facebook Auto Publish Powered By : XYZScripts.com