admin 8 octubre, 2014

Los principales dirigentes de la Federación Uruguaya de Boxeo dieron ayer las razones por las cuales dicha entidad inhabilitó a la boxeadora Cecilia Comunales y a su manager, y esposo, el promotor sanducero Sergio Márquez.

Lo que hizo que el pasado 30 de septiembre ambos —en conjunto con el promotor uruguayo Sampson Lewkowicz, radicado en EE.UU. desde hace más de 40 años— presentaran una denuncia en el Juzgado Letrado de 1a. Instancia en lo Penal de 2° Turno por lo que consideraron “una serie de hechos” que les “produjeron numerosos perjuicios ilegítimos” en su “derecho al trabajo” y “el desarrollo de sus carreras profesionales”.

Con la presencia de Juan Carlos Montiel, presidente de la FUB, Marco Rodao secretario general hizo un repaso en el que citó como punto de partida lo ocurido en septiembre de 2011, cuando los periodistas Fabio Díaz y Edgardo Buggiano revelaron en el programa “Las voces del fútbol”, conducido por Julio Ríos, que tenían en su poder una grabación en la cual la boxeadora brasileña Adriana Salles reveló que Márquez le había ofrecido US$ 3.000 para perder por KO en una pelea con Cecilia Comunales.

Según Rodao, en enero de 2012 la FUB citó a Comunales y su manager para presentar sus descargos y el 30 de marzo, sin haber comparecido al llamado cursado por telegrama colacionado ni pedir la autorización habitual que solicita cada pugilista uruguayo cuando sale a combatir al exterior, la sandudera peleó en Panamá por el título mundial con un permiso “de dudosa legitimidad”, porque el documento fue expedido por la Federación Paranaense de Boxeo, sobre la que el titular de la Confederación Brasileña de Boxeo, Mauro Da Silva, precisó que no es reconocida por el organismo que preside, todo lo que llevó a que Montiel le comunicara antes de la realización del combate a su par de la Asociación Mundial de Boxeo que Comunales estaba suspendida en forma preventiva por lo que, en caso de triunfar, no se le reconocería la corona que disptaría frente a la dominicana Maribel Santana.

El dirigente añadió que el 3 de noviembre de 2012, sin haber comparecido ante la FUB, ni tampoco pedido el permiso correspondiente, Comunales peleó con la brasileña Simone Da Silva en Concordia, Argentina, pese a seguir suspendida preventivamente; y luego señaló que el 12 de marzo de 2013 la boxeadora asistida por su representante legal se presentó ante la FUB, donde se labró un acta según la cual la sanducera dijo que ignoraba con qué tipo de autorización llevó a cabo los mencionados combates.

El 20 de julio de 2013, cuando a Comunales le restaban tres meses para cumplir la sanción, Lewkowicz organizó una velada en el estadio “8 de junio” de Paysandú, donde la local combatiría con la dominicana Marisol Reyes, pero por presión de la FUB el espectáculo debió hacerse con entrada gratis en un salón privado, sobre lo que Rodao agregó que Comunales y otros participantes del programa “actuaron sin ficha médica y con un colegio de árbitros capacitado y recibido en un de curso promovido por la Comisión Uruguaya de Boxeo Amateur y Profesional (CUBAP), que obtuvo personería jurídica pero no ha sido reconocida por el Ministerio de Turismo y Deporte”.

Por último, Rodao informó que Lewkowicz adquirió la deuda de US$ 5.000 que por acto fraudulento de un integrante de la directiva anterior, quien fue procesado por el mismo la FUB mantiene con Jorge Martínez & Asociados, lo que hizo que el 30 de septiembre se iniciara una acción de embargo contra la entidad, cuyo representante legal ya presentó un escrito ante el Juzgado de Paz de 7° Turno pidiendo que se realice la liquidación de la deuda por la que se promovió el embargo, para luego hacer el depósito respectivo y levantarlo.

Así, pues, la FUB dio un paso al frente; mientras, la pelea con Lewkowicz, Comunales y Márquez sigue siendo “match nulo”: sin fallo.

Fuente de informacion el observador.com

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