Nunca es tarde para volver a comenzar

Una vez más los sanduceros vemos como el fracaso nos invade nuevamente, en este 2015 nos despedimos tempranamente de la competencia nacional de selecciones, pero también debemos de ser justo y no podemos solo criticar a estas selecciones que quedaron eliminados ni criticar solo a estos cuerpos técnicos porque hace 28 años que estamos lejos de la gloria, desde hace mucho tiempo nos conformamos con nada, donde el no pagar un déficit pasa a ser la prioridad de todos, cero apoyo y no es casualidad lo que nos volvió a suceder ya que tampoco tenemos un proyecto de dónde sustentarnos, esto viene desde hace mucho tiempo y cada vez el vacío es más grande, nos sumergimos en el conformismo y es preocupante la situación que nuestro fútbol sanducero está pasando durante largo tiempo sin que alguien levante la mirada sobre el horizonte buscando mejorar algo que esta de mal en peor.

Los fracasos en Paysandú son reiterados, no pudimos crecer en el futbol profesional pero esto también se ve en el basquetbol sanducero donde por algunas temporadas pudimos ver un equipo profesional que no supo perdurar en el tiempo, la escusas las mismas de siempre, “la falta de apoyo” parece ser el único problema, y quizás si ese debe de ser una de las causas pero está en nosotros buscar las soluciones.

Durante toda la temporada local se ven diferentes inconvenientes, discusiones, violencia, se critica más de lo que se aporta, todos parecen tener mil soluciones y a la hora de la verdad nadie levanta la mano. Estamos mal y es una realidad, esto va más allá de un resultado deportivo, no tenemos proyectos ni en competencia local ni en el crecimiento de nuestro futbol, se perdieron las ambiciones donde solo se comparte la pobreza, A los clubes locales parece que no les interesa la selecciones pero si vemos lo que hemos cosechado a nivel de clubes también podemos decir que no les interesa ni sus mismos clubes ya que son 29 años que estamos lejos de obtener una copa nacional de clubes y en las ultimas ya directamente no participamos por que no se tienen los fondos económicos para hacerlo.

El futbol sanducero debe de comenzar de cero, replantearse todas las circunstancias, necesitamos un cambio y no de autoridades y dirigentes, el cambio que se necesita es en las formas que nos estamos manejando, sobre los caminos a tomar, aceptar que estamos de mal en peor, aceptar que estamos por debajo de una competencia amateur, es el primer paso que podemos comenzar a dar y cuando uno se replantea las diferentes causas y reconoce que se está mal desde ese punto podemos comenzar a proyectarnos nuevamente.

Mejorar algo que está roto es muy difícil hacerlo, en eso estamos claro, por eso debemos de comenzar desde cero, tomar otro punto de partida, la intendencia departamental debe de involucrarse más en el fútbol, hay una gran parte de nuestra sociedad involucrada en este deporte desde el baby futbol en adelante, debemos unirnos , intercambiar ideas, desdoblar los esfuerzos, tener proyectos, integrarnos todos, darle una mano a los dueños de cancha, mejorar sus campos, su luz artificial, cuidar de sus instalaciones cuando las visitemos, no podemos seguir así donde estamos divididos en muchos aspectos, cada uno defiende lo que le conviene, nadie cuida lo ajeno donde llegan algunos hinchas y terminan rompiendo lo poco que se construye, nadie se arriesga a dar un paso diferente, el conformismos nos invadió por completo, sabemos que el cambio lo debemos de hacer entre todos, hoy criticar los procesos y los dirigentes sería muy fácil para todos pero sentimos que nada aportaría en busca de un mejor futuro, acá tenemos que comenzar de nuevo, dejarnos de la chiquita y proyectarnos seriamente, partiendo desde una base donde todos puedan ser parte de ello con trabajo y dedicación.

El baby futbol no puede estar erradicado del problema que nuestro fútbol esta sumergido, se debe de tomar medidas no se puede estar años luz de distancia entre las dos ligas sanduceras donde están ubicadas a medio metro de distancia, son los mismos clubes en un mundo totalmente diferente, vemos que los chicos son llevados al fútbol capitalino entre los 12 y 13 años, que es la edad que pueden inscribirse tanto en OFI como en AUF, en montevideo los contratistas y los clubes profesionales le hacen la cabeza a sus papas con soñadas promesas para que el chico no sea inscrito por un club local a esa edad,  los chicos son llevados a probar suerte buscando un futuro profesional pero los clubes locales quedan desprotegidos, perdiendo valores muy buenos que son parte de su patrimonio, un chico en el baby futbol esta 6 o 7 años en un club local y por arte de magia a los 13 años desaparece al fútbol capitalino sin dejarle nada a cambio al club que le brindo sus espacios durante todo su proceso de baby futbol, claro algunos dirán pero el derecho de formación del chico no se pierde pero el patrimonio de un club no vale un derecho de formación por que en la mayoria de los casos nunca se cobra ese dinero y ejemplos para exponer hay muchos, esto también se debe de tomar en cuenta y se debe de buscar las soluciones por que después muchos vuelven sin pena ni gloria a nuestro departamento por haberse marchado sin la formación adecuada.

Nunca es tarde para volver a comenzar, pero claro si no lo hacemos con la autocrítica que debemos es difícil poder avanzar, ver las causas de los problemas, reconocer que el camino transitado desde hace tiempo no nos lleva a ningún lado, debemos unirnos todos por el bien de nuestro futbol, todos debemos de reconstruirnos y entender que nuestro Paysandu del ayer donde las glorias y los triunfos nos invadían tanto a nivel de selecciones como en clubes ya no está más con nosotros. Hoy estamos a tiempo para cambiar el rumbo, no podemos correr en la temporada local para terminar con tiempo por las selecciones si después cuando llega el momento no tenemos ni como costear las participaciones. Comencemos por unirnos y entender que al fútbol sanducero lo hacemos entre todos.

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