admin 3 julio, 2018





El fútbol es pasión de multitudes, se puede pasar de un estado triste a un estado de plena felicidad en tan solo segundos, todo el que lo rodea sin dudas de alguna forma lo termina disfrutando, pero que es de la vida de cada futbolista, de ese principal protagonista de este deporte que tantos fanáticos tiene en el mundo.

Para muchos de ellos, sus sueños comienzan desde la misma niñez, es que muchos sueñan desde niños llegar a ser algún día esa figura o estrella del futbol mundial. Pero claro a medida que comienzan a transitar ese alocado sueño y para algunos inalcanzables, comienzan a tener presiones y el futbol ya en sus inicios del baby mismo se deja de disfrutar.

Hay presión desde el hogar, es que en su primer cumpleaños ya le regalan la casaca del club que suele adorar, en sus primeros pasos llega la pelota de fútbol, ya con edad de incursionar en el baby fútbol, los padres suelen ser mas soñadores de la vida de sus hijos como futbolista que el mismo chico, hay presión, no puede fallar a ningún entrenamiento, cada juego desde las tribunas se hacen sentir sus gritos para que el chico dentro del campo de juego de lo mejor de si, el chico ya comienza a vivir un mundo de presión donde no se le acepta el error, es que hay que dar lo mejor en el club, hay que llegar a la selección local a como de lugar para que comiencen a llegar esas miradas, si un entrenador lo deja relegado al chico, el padre directamente le busca otro equipo sin dudarlo, dejando por completo el chico  de disfrutar su pasión por el fútbol y por jugar a la pelota.

La vida pasa rápido, varios van quedando por el camino, algunos no soportaron la presión de continuar con sus sueños de jugar tan solo a la pelota, es que se les hace entender desde niños que esto es futbol y hay que jugar para ganar a como dé lugar. Ya adolescente deben dejar sus pueblos, para continuar sus sueños, llegar a clubes capitalinos profesionales y continuar su crecimiento deportivo, pero claro se pierden momentos con sus familias, amigos, y sobre todas las cosas se van perdiendo momentos de adolescente que ya no vuelven más.

La presión aumenta, hay que dar el máximo, no hay momentos para distracciones, como paso antes, unos dejan, no soportaron tantas presiones y otros pocos continúan con ese sueño de ser futbolista de élite mundial. Ya logro su cometido, su sueño, le llega su primer contrato profesional, ya su sueño de ser futbolista de élite mundial está cada vez mas cerca, los clubes cotizan su cabeza al mejor postor, colocando valores de todo tipo habido y por haber.

El futbolista, esa persona que alguna vez fue niño, hoy es tan solo un signo de $ para el mundo del fútbol y para los llamados contratistas o representantes, un poder de marketing para las grandes empresas, es que en un deporte colectivo como el fútbol, el mundo empresarial necesita una figura individual para todo cometido comercial, EL MUNDO NECESITA IDOLATRAR UN ÍDOLO, fanáticos compran sus póster, sus camisetas, y todo lo que engalana la red empresarial que rodea el fútbol mundial.

Pero que paso con la vida de ese futbolista, donde empieza a disfrutar el juego de la pelota que soñó desde niño, a su alrededor se encuentra con hoteles lujosos, estadios magníficos, viajes en avión en primera clase, el auto de alta gama, el bus con todas las comodidades, supera sin duda toda imaginación que algún día tuvo como niño, la realidad le marca que supera cualquier ficción, todo esto tiene una particularidad, es que siempre está encerrado en algún lugar como prohibido de su libertad.

Pero claro su vida se torna, entre estadios, bus, aviones y hoteles, no hay momento para ninguna distracción, su vida privada debe cuidarse a pleno, ya que es tomado como ejemplo por muchos fanáticos, ya su vida tiene un controlador, es que su futuro como futbolista de alto nivel depende en tener una vida si exposición pública. Cualquier acto contrario le podría truncar su carrera.

Dentro de la cancha debe dar el máximo, tener ese dios que lo cuide de alguna lesión grave, mantener un alto rendimiento en cada juego, como se le enseño desde chico que sin darse cuenta se le pasaron varios años de su vida viviendo en un mundo lleno de presiones. Sin dudas muchos solemos decir que lindo es ser futbolista profesional, dormir, entrenar y jugar recibiendo millonarias remuneraciones, hasta ponemos en tela de juicio, si verdaderamente esto termina siendo un trabajo, ya que un obrero común es quien hace el verdadero sacrificio en levantarse a las 5am, trabajar mas de 10 horas al día y en varias ocasiones ni alcanza el sueldo para lidiar con los costos cotidianos que tiene un hogar, mientras un futbolista tiene todas las comodidades para realizar su tarea.  

Sin dudas ser futbolista de élite internacional, un sueño para muchos, genera que nunca termine disfrutando el placer de jugar a la pelota, de tener una vida tranquila sin exposición publica y sobre todas las cosas poder vivir en un mundo donde su cabeza no tenga ningún precio. Tan solo unos pocos han tenido la sabiduría de realizar el sueño de ser futbolista y tener una vida como un ser humano normal.

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