Del herrero de caballos al que resignó su sueldo en el banco: cómo llegó la “cenicienta” Uruguay al Mundial

MUNDIAL DE RUGBY INGLATERRA 2015

El seleccionado charrúa es el más amateur, con sólo cuatro jugadores profesionales; los sacrificios de un plantel que sueña con marcar un try 

La patada uruguaya. Foto: AFP

BIRMINGHAM, Gran Bretaña.- Tevita Kuridrani, 1,96m, 102kg, recibió la pelota contra la línea de touch a cinco metros del in-goal y no titubeó. no buscó el amago, ni el cambio de paso, ni el sombrerito, ni nada. Simplemente le apuntó a su marcador, literalmente lo pasó por arriba y llegó al try. alejo Durán, 1,70m, 76kg, nada pudo hacer. Esa acción resume los 11 tries de australia en la goleada 65-3 y reflejan la diferencia entre uno y otro. ¿Humillante? ¿Vergonzoso? ¿indigno de un Mundial? nada de eso. Uruguay, un equipo compuesto en su mayoría por trabajadores y estudiantes, dejó todo en la cancha ante un equipo hiperprofesional de un presupuesto millonario, una potencia a nivel Mundial, un rival de otra categoría. Durante todo el partido recibió el aliento de los ingleses (mayoría en Villa park) y unos 2000 uruguayos, pero cuando terminó el partido se fue aplaudido hasta por los australianos.

Uruguay es la cenicienta de inglaterra 2015 y para colmo cayó en desgracia en el grupo más difícil, con australia, el local, Gales y Fiji, cuatro de los ocho mejores equipos del ranking. Saben que en cada partido recibirán una goleada, pero no se conforman con participar. la garra charrúa despierta admiración y ayer varias veces estuvieron cerca de apoyar, pero ni el empuje del público alcanzó. “Queríamos marcar un try, estamos desilusionados”, admitió el capitán Santiago Vilaseca, que debió resignar dos meses de su sueldo en un banco para estar aquí. “igualmente estoy muy orgulloso del equipo. Dejamos todo”.

Uruguay tiene a 27 jugadores amateurs entre los 31 de su plantel. Desde que lograron la clasificación al Mundial un año atrás, reparten su tiempo entre el rugby y el trabajo o el estudio. “arrancamos a entrenar todos los días a las 7.30 hasta las 13. Después cada uno se dedica a los suyo”, cuenta el wing leandro leivas, quien tiene una empresa de agronegocios con el hermano y es herrero de caballos. “Yo por suerte no tengo una familia a cargo y trabajo por mi cuenta, pero para otros es más complicado. igual, ahora no nos importa nada”.

El largo camino de Uruguay hacia inglaterra 2015 incluyó dos victorias en el Sudamericano 2013, dos partidos ante Estados Unidos en el repechaje continental (un empate y una caída), una victoria ante Hong Kong en la primera rueda del repechaje y un tremendo duelo ida y vuelta contra rusia, que definió el 20° participante con una victoria 36-27 en el estadio charrúa de Montevideo ante 14.000 espectadores.

la adquisición de esa cancha en 2012 por parte de la Unión de rugby de Uruguay (UrU) fue el bálsamo que permitió el repunte de la celeste, según su presidente Sebastián piñeyrrúa: “antes muchos jugadores tenían que renunciar al seleccionado por trabajo. pero gracias a eso pudimos llevar a cabo un plan de alto rendimiento con 36 jugadores viaticados y logramos el apoyo económico de World rugby, empresas privadas y el gobierno nacional. la unión argentina (Uar) también nos ayuda mucho en la coordinación de los calendarios”.

 
Los uruguayos emocionaron durante el himno.  Foto: AP 

Uruguay es también el único equipo sin jugadores con experiencia mundialista. De su última participación, en australia 2003, sólo sobrevive pablo lemoine, ahora como entrenador. “Hace 12 años se jugaba un rugby menos dinámico. En ese lapso se pudo achicar la brecha”, explica el jugador de Stade Français.

¿Es justo que los equipos del Tier 1 reciban un apoyo económico sideralmente superior por parte de World rugby? “Yo creo que sí”, responde con honestidad lemoine. “Es lo que permite que éste sea el mejor Mundial de la historia. para pedir, primero debemos demostrar que merecemos más ayuda”.

La garra charrúa, una marca registrada. Foto: Reuters

En 2011, Uruguay perdió ante chile en el Sudamericano de iguazú por primera vez desde 1975. Fue tocar fondo, pero desde allí surgió el renacimiento. “Faltaba infraestructura, preparadores físicos, nutricionistas. Hoy lo único que hace falta es ponerle ganas”, dice Mario Sagario, uno de los cuatro que juegan profesionalmente en el exterior (en Massy, de la segunda división de Francia). “ahora estamos viviendo una experiencia impresionante. Jugar un Mundial es lo máximo a lo que un jugador puede aspirar. El aliento de la gente desde que nos bajamos del ómnibus hasta que dejamos la cancha fue increíble”.

Hoy Uruguay tiene unos 15.000 chicos jugando al rugby, según cuenta piñeyrrúa. poco comparado a los casi 90.000 que hay en la argentina, pero mucho respecto a los 5000 que había hace cuatro años. Éxitos ante Tonga y Fiji en el Junior World Trophy (el Mundial B para M-20) permiten soñar con un mejor futuro. “El proyecto apunta a 2019”, dice lemoine. “Esperamos llegar al próximo Mundial con un equipo más competitivo”.

En Japón, ya no tendrán el aliento de los ingleses cantando “¡iuruguay, iurugay!”. Es lo mejor que les podría pasar: dejar de ser la cenicienta del Mundial..

FUENTE Por Alejo Miranda | Para canchallena.com

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